
Por: Dennis Falvy
La isla de Kharg , situada a 24 kilómetros de la costa iraní, es el punto de embarque de alrededor del 90% de los envíos de crudo del país. Las exportaciones de Irán han seguido enviando sus propios buques a través del estrecho de Ormuz, al tiempo que ha cerrado de facto la vía marítima a todos los barcos excepto a los autorizados procedentes de otros lugares.
EEUU con una ronda de bombardeos a mediados de marzo se centró en objetivos militares y respetó la infraestructura petrolera. Desde entonces, el presidente Donald Trump ha planteado confiscar el centro de exportación de petróleo de Irán o “destruirlo”, incluso mientras afirma que las conversaciones para poner fin al conflicto están avanzando. Cualquiera de estas acciones supondría una escalada notable. Una operación terrestre conllevaría enormes riesgos, incluyendo un número de víctimas significativamente mayor que el que ha sufrido EE.UU. hasta ahora.
Las especulaciones sobre la posibilidad de una ofensiva terrestre han ido en aumento a medida que despliega miles de soldados más en Medio Oriente, incluido un equipo de asalto anfibio.
A esto se ha señalado que Irán a ´preparado 1 millón de combatientes como respuesta a esa posibilidad.
Este martes 7 la gente esperaba a las 9 pm que la amenaza de Trump pudiera ser cierta.
Como se sabe hay ahora 2 semanas de “Cese el fuego” y proseguir negociaciones. Y los Iranies demandan 10 condiciones de cumplimiento. Así que la cosa está muy tensa.
La BBC News ha señalado que Al final, la sensatez prevaleció, al menos por ahora(.https://www.bbc.com/news/articles/cwyvp55xrlro)
A las 18:32, hora de Washington, el presidente Donald Trump publicó en sus redes sociales que Estados Unidos e Irán estaban "muy avanzados" en un acuerdo de paz "definitivo" y que había acordado a un alto el fuego de dos semanas para permitir que las negociaciones continuaran.
No fue exactamente a última hora, pero con la inminente fecha límite de Trump a las 20:00 (00:00 GMT del miércoles) para alcanzar un acuerdo, o de lo contrario Estados Unidos lanzaría ataques masivos contra la infraestructura energética y de transporte iraní, la situación se acercó bastante al límite.
Todo ahora depende de que Irán también suspenda las hostilidades y abra completamente el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial, algo que afirma que hará.
Pero este tipo de progreso era incierto incluso el martes por la mañana, cuando Trump amenazó con la destrucción de la civilización iraní, "para que nunca más regrese".
Se desconoce si semejante amenaza de un presidente estadounidense presionó a Irán para que aceptara el tipo de alto el fuego que habían rechazado anteriormente. Lo que sí está claro es que la asombrosa e incendiaria declaración de Trump —tan solo dos días después de una exigencia similar, plagada de obscenidades en un mensaje en Truth Social— no tiene precedentes en la historia reciente de Estados Unidos.
E incluso si el alto el fuego de dos semanas resulta en una paz permanente, la guerra con Irán —y las recientes palabras de Trump— podrían haber alterado fundamentalmente la percepción que el resto del mundo tiene de Estados Unidos.
El caso es que en rigor, tomar el control de las instalaciones petroleras de Kharg podría permitir a EE.UU. detener la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán y ejercer una mayor presión sobre la economía iraní, que depende en gran medida de los ingresos del petróleo.
Hay otras terminales de exportación, pero ninguna como Kharg, que gestiona alrededor de 1,5 millones de barriles de petróleo al día.
La terminal de Jask, situada en el extremo oriental del estrecho de Ormuz, se construyó para reducir la dependencia de Irán de esta vía marítima, más sólo ha cargado cinco petroleros desde su inauguración oficial en el 2021.
La interrupción de las exportaciones de petróleo desde Kharg tendría repercusiones en todo el mercado mundial, donde los precios ya han superado los US$110 por barril, ya que la mayoría de los productores del Golfo no pueden enviar su petróleo a través del estrecho de Ormuz.
Las exportaciones desde Kharg siguen superando la producción de la mayoría de los países de la OPEP. La mayor parte de este crudo se destina a China.
Es probable que Irán tomara represalias contra un ataque a Kharg intensificando los ataques contra las infraestructuras energéticas en todo Medio Oriente, lo que agitaría aún más los mercados del petróleo y el gas.
Una invasión también podría incitar a los militantes hutíes, respaldados por Irán, a atacar buques en el mar Rojo, que Arabia Saudita ha estado utilizando como ruta alternativa a Ormuz para sus exportaciones de petróleo.
Esto sin duda es inflacionario y un tema clave en las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán a finales de este año
El petróleo se transporta desde los yacimientos iraníes a través de tuberías submarinas hasta Kharg, donde se almacena antes de ser cargado en petroleros.
La isla tiene tanques de almacenamiento con una capacidad de hasta 30 millones de barriles de crudo,ello es un tercio de la capacidad del gigantesco centro de almacenamiento estadounidense de Cushing, en Oklahoma.
Gracias a la profundidad de sus aguas, Kharg dispone de espacio para atracar ocho petroleros y se pueden cargar más de 6 millones de barriles de crudo al día, cifra que puede llegar hasta los 10 millones.
Es en realidad un tema estratégico y de suma importancia la isla en cuestión.