Nicolás Maduro le ha declarado la guerra a los Estados Unidos de Norteamérica y a España en estos últimos días, a través de un discurso por decir lo menos bipolar, grosero, retorico, carente de lógica y estructura. En este delirio de demostrar bélicamente el respeto a Venezuela , ha convocado al pueblo y en especial a las milicias chavistas a prepararse para una guerra contra Estados Unidos y ahora contra España.
La verdad es que solo en nuestra imaginación, tendría cabida un enfrentamiento militar entre un ejército como el norteamericano con toda la preparación , experiencia y armamentística de ese país y ahora también enfrentarse con España . El ejército y la milicia venezolana solo saben luchar contra los estudiantes y la sociedad civil , cuya única arma son los libros , la esperanza , la fe y una bandera tricolor.
Resulta absurdo, pensar que Venezuela tenga algún tipo de capacidad bélica frente a los países a los cuales Maduro le ha declarado la guerra, basta recordar cuando las relaciones con Colombia se pusieron tensas y el difunto Hugo Chávez envío los tanques de guerra a la frontera colombo-venezolana y pasaron tres días en llegar mientras algunos se quedaban en el camino accidentados.
La declaración de Guerra de Maduro no es más, que otra forma de distraer a los ciudadanos y a los medios de comunicación de los verdaderos problemas del país que a pesar que degastan al venezolano en su día a día no quiere combatir , y no quiere combatir porque todos y cada uno de los problemas que enfrenta el pueblo venezolano son fruto de los dieciséis años de políticas nefastas del Socialismo del Siglo XXI, que no es otra cosa que comunismo.
Como venezolanos chavista, madurista , opositor o indefinido deberíamos preguntarnos porque Nicolás Maduro no le declara la guerra a la corrupción, al desabastecimiento, a la inflación, a la inseguridad, a las crisis hospitalaria y educativa, al control cambiario. Y la respuesta es muy sencilla: Porque son las grandes obras que nos ha dejado la revolución bonita.
Venezuela y los venezolanos debemos enfrentar nuestro problemas reales y hacer a un lado los delirios de un señor que dice llamarse Presidente.