Subes una foto impactante, casi casi de portada; escribes un comentario inteligente, juicioso, divertido o todo a la vez; compartes un artículo novedoso, acertado y útil; cuelgas un vídeo inédito y sorprendente, quizá una joya audiovisual; colocas un meme jocoso e irreverente, de esos que otros guardan de inmediato en su carrete. El trabajo esta hecho y lo que viene es el conteo. Vemos pasar los segundos, contamos los minutos y ansiamos contar también cientos de "likes". Estamos horas en redes sociales pero no solo para hacer publicaciones, muchos, me incluyo esperamos tu "me gusta" como respuesta.
Siempre me pregunté si un "like" podría generar adicción, si nuestras publicaciones responden al deseo de compartir algo o a la búsqueda oculta de aprobación. A propósito, investigadores de la Universidad Libre de Berlín analizaron 31 cerebros de usuarios de facebook . En resumen, una región del cerebro, que procesa los sentimientos gratificantes de la comida, el sexo, el dinero y la aceptación social se hizo más activa cuando la persona recibía elogios en la red social. Ya decía yo, si loca no estoy, camino a alguna adición tecnológica quizá. Es si mi cerebro recibe constantes recompensas no me queda otra que querer más, más y más. ?
¿Sorprendido? ¿Estás también camino a esta adicción?. Otro estudio, del Instituto Tecnológico de Monterrey y el Instituto Nacional de Psiquiatría en México, afirma que por cada “like” se activa la hormona de la dopamina en el cerebro, un compuesto que produce placer. Cuando esta hormona no se libera, la esperamos; y cuando ya se liberó empiezan los problemas. Ya que si antes sólo se requerían 5 y 7 “likes”para generar dopamina, ahora se esperan entre 20 ó 30 para sentirnos liberados. ¡Que mello! Especialistas sostienen, además, que a mayor cantidad de aprobación en una red social, mayor tiempo pasaremos en ella.
?Lo sospeche desde un principio. Eso de postear todo el día, actualizar las publicaciones en cada momento y no soltar el celular ni para ir al baño, empieza a tener sentido. Finalmente, si tuviera que buscar culpables debería señalarlos directamente a ustedes. Si, ya que dan “like” a cada uno de mis posts, me regalan siempre palabras de elogio y tienen la mejor de las actitudes conmigo. A ustedes les digo: no saben el daño que me están haciendo. Basta ya de tanta buena onda traducida en "likes". No necesito de su aprobación. Puedo encontrar placer en otras cosas. Pero antes, espero sus “likes” en el post de esta columna. No sean malitos, ¿si?
