Hoy tengo que hacer una crítica objetiva respecto a un evento noticioso. “#PagaPagaPpk”.
Ya viene circulando varias semanas que Pedro Pablo KuczynskI ha sido demandado laboralmente por un joven que señala que fue secretario de juventudes de su partido, por haber sido despedido por él y por nunca habérsele pagado sus beneficios sociales.
Ha trascendido por la prensa nacional que se ha ocupado del caso, que ha sido relativamente poca con relación a la relevancia noticiosa que hacen los procesos judiciales a otros candidatos políticos (Como lo el caso Bustios hasta el último día de la pre candidatura de Urresti), que el demandante señala haber sido trabajador para el Instituto País de modo fraudulento (persona fundada por el ex ministro de economía) siendo en realidad prestaba servicios para PPK, estando entre sus labores hacer propaganda a través de páginas sociales y en los mítines, girar recibos a diversas empresas y por los montos que le indicaban facturar, y recaudar dinero que estaba destinado a la financiación de la campaña pasada.
Es importante señalar que es inevitable que por la presente columna pueda estar haciendo un teléfono malogrado respecto de los aspectos que fundamentan la demanda. No he tenido oportunidad de revisar la demanda (no es pública), lamentablemente la información del proceso es muy poca, y la contestación de demanda no ha trascendido, así que no tendremos la respuesta al Juzgado de PPK, hasta el 4 de abril de 2016, fecha en la que se ha programado la audiencia de conciliación, según lo referido por el columnista Álvaro Quispe (1*).
Del hecho de la demora en la tramitación del proceso no podemos echarle la culpa a la Corte Superior de Justicia de Lima, que en realidad cumple con una labor maratónica con una recarga procesal aproximada de 2000 expedientes por Juzgado Especializado de trabajo que conoce de los Nuevos Procesos Laborales en Lima (Tenemos 16).
Lo irregular, y que motiva mi opinión, es que nuestro candidato, segundo en las encuestas para las elecciones presidenciales (a la fecha de publicación de éste comentario) no conoce ni lo mínimo de la legislación laboral peruana; afirmación hago en atención a una carta notarial que referiré a continuación.
Éste hecho sería menor probablemente para un empresario, pero nunca para una persona que aspira al cargo más importante en nuestro País, y que de conseguir su objetivo tal tendrá las riendas de las políticas públicas de todos los sectores. Incluido trabajo.
Así, nuestro candidato marketeado como el más apto para el cargo, ha enviado una carta por conducto notarial a su “acosador” demandante, diciéndole: que como persona natural no ha podido tener un trabajador ya que no lo ha registrado ante la SUNAT, ni que es de su competencia discutir las pretensiones laborales ni indemnizatorias de quien alega ser su trabajador.

Esto no es cierto. En Perú, una persona natural puede tener trabajadores sin ningún requisito formal. El contrato laboral, en Perú, puede ser oral y de buena voluntad, requiriéndose estrictamente la concurrencia de tres aspectos. Remuneración, prestación personal y subordinación. Por lo que dice el demandante, aparentemente la hay.
Respecto a lo segundo, no es necesario entrar en un definición y diferenciación de lo que son competencias y legitimidades procesales, ni competencias jurisdiccionales. A mi me queda claro que el señor pretende establecer que por ser persona natural y por supuestamente no poder ser su empleador no se le puede demandar.
Ojalá esté entendiendo mal. Ojalá PPK aclare su posición. La exigencia de un derecho no es por sí misma un acoso. Y el involucramiento y re-involucramiento en una investigación por la prensa es válido, más aún cuando se trata de un candidato a presidente.
Así pues, el señor tendrá plazo para contestar legalmente hasta abril de 2016, oportunidad en la que si no contesta o no asiste a conciliar se tendrán por ciertos todos los hechos alegados en la demanda. Pero políticamente debería contestar ahora.
El Perú no necesita un presidente que cree que en su país las personas naturales no pueden contratar otras personas naturales. El Perú necesita un presidente que vea la forma de, respetando su independencia, le ayude al Poder Judicial a salir de la crisis que atraviesa, porque el acceso a la justicia es un derecho fundamental, y la justicia que demora no es justicia.
*Foto de portada descargada del twitter @Luis_Teran_19